El magistrado cita a la hija del Rey a declarar el 27 de abril en Palma Castro, sin el apoyo de la Fiscalía, ha valorado la acumulación de indicios que apuntarían a que la duquesa estaba al tanto de los negocios de su marido La Casa Real no hace comentarios sobre decisiones judiciales.
El magistrado José Castro ha imputado a la infanta Cristina en el caso Nóos, a la que cita a declarar el próximo 27 de abril a las 10.00 horas. El juez, que llevaba semanas valorando esta decisión, ha decidido citar a la hija menor del Rey de oficio, sin el apoyo de la Fiscalía, que probablemente recurra esta citación.
El instructor imputa a la infanta la acumulación de indicios que, a su entender, apuntarían que la duquesa de Palma estaba al tanto del día a día del Instituto Nóos y conocía los negocios irregulares de su marido.
Esa acumulación de indicios que ha hecho decidirse al juez recoge todo tipo de pruebas. Las primeras son la última tanda de mails de Torres, en los que el yerno del Rey pone al día a su mujer en algunos de sus negocios de Nóos. Otros correos anteriores entregados por el ex socio ya apuntaron a la supuesta intervención de la duquesa de Palma para engrasar gestiones de su esposo al frente del polémico instituto o de la fundación de niños discapacitados, como hizo para intentar sacar adelante la presencia de un segundo sindicato español de vela en la Copa América.
Al margen de los correos, Castro también valora otras pruebas como el hecho de que sea la única de los cinco miembros de la Junta Directiva de Nóos que no está imputada; que fuera la copropietaria de la inmobiliaria Aizoon presuntamente usada por Urdangarin para desviar cerca de un millón de dinero público a su bolsillo; que ella aprobara las cuentas anuales de esa firma; que fuera la primera titular de la cuenta que abrió Aizoon; o que girara facturas contra esa mercantil por valor de 600 y 700 euros semanales como si fuese un proveedor más. Todo ello, además del hecho de que recibió en una cuenta a su nombre, no compartida con su marido como otras muchas usadas para desviar dinero, 12.671 euros procedentes de Nóos Consultoría, una de las sociedades satélites de Urdangarin y Torres.